Jerónimo Vélez.- En el mismo corazón del puerto que más mejillones genera en el mundo (Rianxo; recordad la canción de la Rianxeira) se encuentra un único restaurante que comenzó como chiringuito y que cotiza por ofrecer el mejor producto sin retoques. No vais a encontrar nada sofisticado.

Raya en caldeirada, Mejillones al vapor, Xoubas a la plancha,… producto recolectado enfrente mismo (como dice un amigo mío “km. 0″) … sin más retoques que los propios para ser digeridos.
Ahí encontraréis a Ana como cocinera, sabia protectora de los sabores y fluidos del producto y, como no, a Jorge: alma del local, disertador sin par, conocedor de los secretos de la parroquia y, sobre todo, buena gente.

En fin, y para resumir, te puedes sentar en una mesa que como decorado tiene a la mayor flota mejillonera del mundo enfrente. Barcos, gruas, brazos, y tiras de más de 300 kilos… un espectáculo.
Ah!!! y barato, barato.

(y como podrás comprobar, no he puesto ninguna foto de los mejillones, porque si los quieres ver, tendrás que comerlos allí…)